Cuento corto mexicano La gotita de agua

Cuento corto mexicano La gotita de agua

Había una vez una gotita de agua que vivía con sus amigas en una fuente. Se la pasaba muy bien sobre todo en el verano, pues la gente pasaba por ahí y ella podía observar como todos estaban muy contentos.

A pesar de ello, el departamento de aguas de la ciudad, tomó la decisión de inhabilitar esa fuente, dado que dicha área iba ser remodelada. Gradualmente sus amistades fueron desapareciendo a causa de los intensos rayos del sol que golpeaban sobre el fondo de la estructura.

La gotita se aferraba a la vida tratando de buscar la sombra. Sin embargo, como su hogar se encontraba en una zona calurosa, era muy difícil mantenerse a salvo. Una calurosa tarde se acercó al fondo de la fuente y sin fuerzas se desmayó.

Posteriormente empezó a sentir como se desintegrada rápidamente volviéndose vapor. Cuando eso sucedió, pensó que el final había llegado. No obstante, después de unos minutos, se dio cuenta de que ahora ya no era una gotita de agua, sino que formaba parte de una de las nubes.

Se alegró muchísimo, pues a su lado encontró no solamente a sus amigas de la fuente, sino también algunos de sus familiares.

– ¡Es fabuloso ser una nube! La vista es estupenda desde aquí arriba. Dijo en voz alta.

– Eso no es lo mejor de todo. Le respondió una de sus conocidas. Cuando se nubla el cielo, nos volvemos a convertir en agua y podemos caer de nuevo en la fuente. Además, siendo nubes el viento nos transporta cual si fuéramos un trozo de algodón, con lo que podemos viajar a cualquier parte.

Lo que intentamos exponer este cuento corto mexicano es que la muerte no debe entenderse como el fin de la vida, sino un cambio de estado físico, tal y como le sucedió a la gotita de agua.